lunes, 29 de agosto de 2016

La psicología organizacional

Sabemos que la psicología es una ciencia que sirve mucho de apoyo para diferentes áreas, pero en especial quisiera hacer hincapié en la psicología organizacional, es decir, la rama de la psicología que se enfoca en administrar el quehacer de los seres humanos, en palabras de F. Zepeda (1999) esta se define como la rama de la psicología que se dedica al estudio de los fenómenos psicológicos individuales al interior de las organizaciones, y a través de las formas en que los procesos organizacionales ejercen su impacto en las personas. Quedándonos claro el concepto de la psicología organizacional quisiera hacer referencia al que pasa cuando algunas organizaciones la implementaran y la importancia de la empatía en este medio laboral. Algunas organizaciones tienen una idea equivocada de cómo deberían de funcionar y entorno a quien y a que girar. Llamaremos a estas compañías “capitalistas”, pues solo piensan en ellos mismo (jefes), sin ponerles tanta atención a sus empleados o a las necesidades de sus clientes.

Como menciona F. Zepeda (1999)  “la empresa es para el hombre y no el hombre para la empresa”, ¿que nos quiere decir esto?, puesto que una empresa no funciona sin personal, tenemos que enfocarnos en ellos y asegurarnos que estos estén en la mejor disposición para que nuestra organización fluya al cien, digamos que es una perspectiva diferente a la normalmente empleada, esto no quiere decir que los empleados tengan toda la atención y se deje de lado la productividad laboral por su comodidad, es decir, la relación que existe o debería existir entre la organización y los miembros de esta es recíproca. Eso es lo que hace la psicología organizacional, preocuparse por el bienestar de las personas en el medio laboral para su mayor desempeño y mejor productividad pero, ¿existen organizaciones que cuiden los intereses de los trabajadores? ¡Claro!, estas organizaciones se hacen llamar sindicatos, el problema (desde mi perspectiva) está en que los sindicatos algunas veces defienden equivocadamente los intereses de sus afiliados. Podemos decir que estas organizaciones emplean la “empatía” en común de sus miembros para su beneficio, podemos así, según nos dice la real academia española, definir al sindicato como una asociación de trabajadores para la defensa y promoción de sus intereses. Los sindicatos usan la empatía como medio de unión de sus afiliados para resolver cualquier discrepancia o repercusión indistinta a sus intereses previamente establecidos. Ahora, ¿qué pasa cuando el sindicato realiza bien su función y defiende los intereses del empleado? Pues a los trabajadores no les queda más que realizar bien su labor, y al hacerla, hacerla bien. Esta vez entra en el juego lo que llamamos calidad total, esto es garantizar un producto o servicio de calidad, a veces cuando requerimos los servicios de alguna empresa y para ello asistimos a alguna de sus sucursales nos quedamos, ya sea con una buena o mala impresión, digamos, vamos a comprar ropa y al llegar a la tienda los empleados ni te voltean a ver, si te atienden lo hacen de mal humor, no te brindan su ayuda, a veces ni saben si cuentan con el producto/servicio que necesitamos, etc., o bien, todo lo contrario, para que nos quede más claro, algunas veces al asistir a alguna organización no se nos brinda la ayuda adecuada según sea el caso, ¿Qué deben de hacer los líderes de dichas compañías ante estas situaciones? Ellos deben mejorar la capacitación de sus empleados, deben hacerles saber que es el cliente el verdadero jefe, sin ellos la organización no existiría, son una parte muy fundamental. Los empleados deben saber ser empáticos con la gente con la que trabajan y a los que sirven (clientes), para que así fluya mejor la integridad y productividad de la empresa, es muy frecuente escuchar decir a la gente “no regresaremos aquí (cualquier organización) pues ni atienden bien” o “los empleados de aquí son muy malhumorados”. Las compañías deben buscar que sus clientes se lleven un “buen sabor de boca”. Los empresarios deben tomar muy en cuenta la capacitación de su personal, ya que estos son los que representan a la organización, también deben saber que sin una buena sintonía al interior de la empresa esta no fluirá de manera correcta externamente. Para lograr una mejor calidad es necesario realizar cambios, ya que estos  vendrán con cosas positivas y negativas, el punto es que si no nos arriesgamos al cambio nos perderemos de muchas oportunidades, y lo que a nosotros nos interesa es sobresalir y no estancarnos. Debemos comprender también que algunas personas no están listas para dicha transición, y es que a todos no asustan los cambios, debemos tratar de comprenderlos e incitarlos al progreso. Entonces, si en nuestra empresa tenemos gente dispuesta al cambio, reciproca, entusiasta, empática, y con un muy buen potencial y además produciendo al cien, ¿cuál es la recompensa monetaria que deberían recibir?, específicamente la ley nos señala que el salario mínimo es la cantidad menor que debe recibir en efectivo el trabajador por los servicios prestados en una jornada de trabajo (artículo 90 de la ley federal del trabajo). Además de prestar atención a lo legalmente establecido, los líderes de las compañías también deben tomar en cuenta las necesidades económicas de sus empleados (ser empáticos), puesto que a veces a estos últimos se les realizan “explotaciones” de la manera peor remunerada. Hay personas que regalan su trabajo, también hay personas que abusan de otras para beneficio propio, pero lo que es verdad aquí, es que debe remunerarse de la manera correcta y justa a los miembros de una compañía, ni más ni menos, simplemente lo que se merecen según establezca la ley y la organización a la que pertenecen.  Entonces, recapitulando todo lo antes mencionado, ya sabemos que existe una rama de la psicología que se centra en el medio industrial, y también que la empatía tiene mucho que aportar a este medio. No nos queda más que ponerlo en práctica y ver como nuestra tiendita de la esquina (ejemplo) se transforma en una macroempresa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario